Pensamiento de lunes

Y el mundo entero, la vida toda, le parecieron a Riabóvich una broma incomprensible y sin objeto. Apartando luego la vista del agua y tras haber elevado los ojos al cielo, recordó otra vez cómo el destino en la persona de aquella mujer desconocida lo había acariciado por azar, se acordó de sus ensueños y visiones estivales, y su vida le pareció extraordinariamente aburrida, mísera y gris. (El beso, A. Chéjov).

Seguro que Chéjov tendría el remedio para encarar un lunes lluvioso con el deseo de que pronto llegue nuevamente el sol, pero sin que el calendario vuelva a ganarte por la mano.

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