Delibes

Mucho metal para mí

Sólo un escritor con la humildad suficiente es capaz de decir esa frase cuando recibe otro premio más en su carrera. No abundan los escritores consagrados con esa humildad, así que la pérdida de Miguel Delibes ha de considerarse desde el punto de vista literario, pero también desde el humano.

Estudió Derecho y Comercio, en cuya Escuela llegó a ser Catedrático de Historia, pintaba y ejerció el periodismo en El Norte de Castilla, medio desde el cual se enfrentó a la censura. Su carrera literaria comenzó ganando el Premio Nadal con La sombra del ciprés es alargada y continuó con obras de renombre como La hoja roja, El camino, Cinco horas con Mario o Los Santos Inocentes, en una trayectoria prolífica en la que llegó a publicar una obra por año.

Hombre de familia, profundamente enamorado de su esposa, de la que enviudó en el año 1974 y padre de siete hijos, Miguel Delibes era un enamorado de la caza, afición recurrente en su obra y de Castilla León, a la que dedicó su última gran novela El hereje.

Ingresó en la Real Academia de la Lengua en el año 1973 con el discurso El sentido del progreso en mi obra y recibió los más destacados reconocimientos del mundo literario, incluidas las propuestas para el Premio Nobel de Literatura.

Mucho metal para mí dijo este hombre al recibir uno de los últimos premios de su vida y sólo una persona de verdadero buen corazón puede ser capaz de despojarse al final de su vida de todo mérito, aunque éste en realidad, sea incalculable.

Comparte este artículo ...
Share on Facebook
Facebook
Share on LinkedIn
Linkedin
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email

Deja un comentario

nueve + 1 =