Cálamo y Cran

Hay cuestiones discutibles. Otras son sencillamente innegociables. Si hablamos de que para conseguir un buen libro la figura del corrector es verdaderamente indispensable, nos ceñimos, así lo parece, a la segunda variable de la ecuación. Es impensable que un editor responsable o una editorial seria saque adelante libros sin la supervisión de un profesional.

Pero, claro. ¿Cómo se forma ese tipo de gente? ¿Cómo se forma un corrector? Ya sea de estilo, ortotipográfico, de contenido o un híbrido. Podría pensarse que leyendo es suficiente. Y aunque es la parte sustancial, no lo es todo. Se necesitan también profesionales de la docencia en lo que a corrección se refiere.

Por eso, hoy toca hablar de Cálamo y Cran, una empresa maravillosa que se dedica a formar a gente con inquietudes relacionadas con la edición. Con un equipo experimentado de profesionales, duchos en la materia y fantásticos docentes (no olvidemos que el mejor profesor no es, generalmente, el que más sabe), el resultado no puede ser más apetecible para aquel que quiere dar un paso adelante en el apasionante mundo de la edición. En mi caso concreto he de nombrar a Alfonso Ruiz, un profesor extraordinario en el fondo y en la forma. Conocedor de la materia, de su núcleo y de sus aristas, motivador y pedagogo sin fisuras. Un lujo para el que quiere saber de qué va esto.

Un servidor disfruta estas semanas de sus clases. Todo sea por ofrecer servicios más completos a todo tipo de clientes.

Gracias a Cálamo por estar ahí y permitir que sigamos mejorando. Gracias. De verdad.

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