Más puyas que apuntillan a las pullas

No hace ni un año que publicábamos aquí la semántica y etimología de pulla, y su confusión casi permanente con puya, incluso por ínclitos meneadores de la pluma. Pues bien, hoy mismo leemos en Babelia:

«Aparte de las puyas acostumbradas entre Sloterdijk y periodistas, periodistas y Sloterdijk, no es del todo verdad lo que se refiere a Han…» (pág. 6).

Lo ha escrito Isidoro Reguera en «Cansados de ser de vidrio». De vidrio son casi todos los tejados, y como en el nuestro no ha de padecer excepción esta regla, hemos recordado el consejo de Urganda la Desconocida:

Advierte que es desati-,
siendo de vidrio el teja-,
tomar piedras en las ma-
para tirar al veci-.

No cabe la menor duda de que lo que intercambian Sloterdijk y periodistas, periodistas y Sloterdijk, no son «puntas aceradas que en una extremidad tienen las varas o garrochas de los picadores y vaqueros, para estimular o castigar a las reses», sino «expresiones agudas y picantes dichas con prontitud», o quizá «dichos con que indirectamente se humilla a alguien», es decir, pullas. Pero ya decía mi abuela que «predicar en desierto, sermón perdido», y así, mucho nos tememos que la pullas seguirán siendo apuntilladas por las puyas hasta el día del juicio, en que se desquiciarán no solo los cielos y la tierra, sino todos los tejados de vidrio, y con ellos las gramáticas, los diccionarios, las grafías y las ortografías.

2 comentarios en “Más puyas que apuntillan a las pullas

Deja un comentario

4 × uno =